Iván Ortega Deballon

Iván Ortega Deballon

Iván Ortega Deballon

 

A los pocos minutos de nacer, pesando 1.700 grs por prematuridad, me metieron en una ambulancia (de las que existían en 1976, claro) para intentarme dar una oportunidad... ¡Entonces aquello rozaba el milagro!.

Mis padres están convencidos que la pasión por la emergencia me viene de aquel ulular de la sirena... No es que sea el Ave Fénix, pero parece que las secuelas no son graves (al menos eso dicen los que me quieren).

Estudié Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid y me especialicé en Derecho Sanitario y Responsabilidad Profesional así como en Bioética. Después continué con la Diplomatura en Enfermería en el Hospital de "La Paz" en Madrid. Trabajé como Técnico, primero, y Enfermero, después, en el 061 y en el SAMUR. Actualmente, soy Funcionario de la Comunidad de Madrid, en la Escala de Emergencias Sanitarias del antiguo SERCAM (hoy SUMMA 112).

 

En el ámbito profesional, me marcaron especialmente las estancias en la Cruz Roja del Mar (Cantabria), en el SAMU 21 de Dijon (Francia), y en el Servicio Médico del Departamento de Bomberos de Dinamarca (Copenague). Cada uno de ellos me enseñó la emergencia en un medio distinto: Tierra, Mar y Aire. Desde el punto de vista vivencial, sin duda el año 2004 fue sobrecogedor. El 11 de Marzo inicié mi guardia diaria en SAMUR a las 7 de la mañana sin sospechar que media hora después Madrid se convertiría en el escenario de una masacre terrorista esparcida en cuatro focos distintos y coetáneos. Pero además, pasé las navidades de ese mismo año viajando en avión hacia la península de Sumatra (Indonesia) para prestar ayuda internacional de emergencia en el Tsunami que devastó el sudeste asiático.

 

Decía Hasari Pal que Todo lo que no se da, se pierde... y en mi labor docente intento transmitir no tanto conocimientos sino actitudes. La Bioética del cuidado en el ámbito de la Emergencia nos plantea como profesionales muchos conflictos. Por desgracia, a estos se suele responder con una actitud defensiva fruto de una falta de formación legal y deontológica. Intento convencer, más que vencer; mostar, antes que demostrar y desterrar miedos infundados a un sistema legal que se antoja para determinados profesionales como oscuro y punitivo.

Soy un acérrimo defensor del lema A salvar una vida... ¡se aprende!. Como Instructor en Soporte Vital (ERC y AHA) intento convertir a los primeros intervinientes en verdaderos agentes de salud, incentivando el fortalecimiento del primer eslabón de la cadena de supervivencia. ¡Hay que acercar el Soporte Vital a la población en general!. Creo que en España hemos empezado la casa por el tejado... enseñando soporte vital avanzado y desfibrilación semiautomática a gente que no sabe llamar al 112 de forma rápida y eficaz ni diferenciar una víctima incosnciente de otra desorientada... Y hablo no solo de personal lego, ¡también de profesionales sanitarios!.

 

En cualquier caso, si tenemos los conocimientos como profesionales, la fuerza de Informamenorca y la voluntad de un equipo humano multidisciplinar... ¿a qué podemos temer?.